Vivienda unifamiliar en un entorno costero de gran luminosidad, donde la seguridad y la protección solar condicionan el proyecto sin renunciar a la relación con el exterior.

Los amplios ventanales se protegen mediante paneles correderos de rejilla, que permiten controlar la entrada de luz y ofrecer seguridad cuando la vivienda está cerrada. Los materiales y acabados buscan integrarse de forma natural en el entorno, creando una vivienda luminosa, sencilla y vinculada al paisaje.